Mi corazón es de lechuga cariño. Es verde y tierno como esos cogollos que intentan ser blancos pero que en definitiva, a la postre, al final son verdes, verdes, verdes, como la fina hierba bañada por e rocío, como los cuernos de un caracol orientados al sol; a ti, que eres mi sol, mi sol de color verde, que así lo veo yo en mi inocencia, siempre esperando que esta no sea mi última ensalada.Te quiero verdemente. Verde que te quiero verde. Y con esto y una oliva, que dicen que son blancas, pero no, termino mi poema de amor de color verde.
Love-Green. Amén.
